Hasta hace poco, el prospecto número uno de la MLB era el criollo Ronald Acuña Jr., un pelotero de “cinco herramientas,” comparado con muchos grandes como Alex Rodriguez, Mike Trout, incluso con Ken Griffey Jr.

De pronto apareció un muchacho Japonés que ha acaparado la atención de todos. Shohei Ohtani de apenas 23 años de edad, se hizo viral en el mundo del beisbol por su inusual perfil. Se dio a conocer en la Liga Japonesa como un pitcher abridor con una recta que alcanza las 100 mph, y un splitter que llega a 90 mph, y simultáneamente como un bateador completo, capaz de mantener un promedio de bateo cerca de los 300 y conectar cuadrangulares consistentemente. Estas características le valieron para desplazar a Ronald Acuña Jr. y quedarse con el primer puesto en la lista de prospectos de la Gran Carpa.

Siempre existe la interrogante al momento de firmar un prospecto internacional de tanto valor como Ohtani. El beisbol es muy complejo, y cada liga tiene sus propias dificultades. Existen peloteros que logran adaptarse de una liga a otra rápidamente, pero a otros les cuesta mas. Este caso resultó ser muy particular. Por décadas no se ha visto un jugador que logre triunfar como lanzador y bateador en Grandes Ligas. El último en destacarse en ambos roles a nivel de super estrella fue Babe Ruth, cuando no existía la televisión a color. El equipo que decidiera adquirirlo tendría que salirse del orden tradicional del beisbol de hoy en día.

Sin embargo, para Anaheim no significó un riesgo mayor haber firmado a Ohtani. Debido a que el Japonés tiene apenas 23 años de edad, todavía debe firmar en condiciones de prospecto internacional, por lo que Anaheim solo debe pagarle salario mínimo de Grandes Ligas, es decir $545.000 anuales durante sus seis años de contrato. Sumándole el bono de firma por $2.4 millones, y los $20 millones que Anaheim tuvo que pagarle al antiguo equipo de Ohtani en Japón, al final de su contrato los Angelinos habrán invertido aproximadamente $26.7 millones, lo cual sería apenas $4.3 millones al año por un jugador que podría haber firmado un contrato de $200 millones, de haber esperado dos años mas.

En la primavera, el joven asiático provocó mas expectativa que cualquier otro pelotero de su equipo, incluyendo a Trout y a Pujols, pero sus números fueron decepcionantes. En dos aperturas, tuvo una derrota y cero victorias, y una terrorífica efectividad de 27.00. En apenas 2.2 episodios, permitió nueve carreras, y además le conectaron tres vuelacercas. En cuanto a su ofensiva, conectó apenas cuatro incogibles en 32 turnos al bate, dejando un tétrico promedio de .125, además de acumular 10 ponches (el doble de los bateadores que él ponchó). Aun así, todo el que ha visto beisbol por años y conoce bien el juego sabe que los números de un bateador con menos de 50 turnos al bate te dicen muy poco sobre lo que ese jugador es capaz de hacer en una temporada completa. Lo mismo aplica con un lanzador con menos de tres episodios de actuación. Ohtani merecía el beneficio de la duda.

Al parecer, un par de episodios en la lomita y 36 apariciones al plato fueron suficientes para que Ohtani se adaptara a las Grandes Ligas. Apenas días después del inicio de temporada, el joven fenómeno se convirtió en el primer jugador en obtener una victoria como lanzador, y conectar un cuadrangular al día siguiente, desde que lo hizo Babe Ruth en 1921. Luego, en su segunda apertura retiró a los primeros 19 bateadores del encuentro, manteniendo un juego perfecto hasta el séptimo episodio, y abanicando a 12 rivales.

Hasta el momento Ohtani tiene record de 2-0 con efectividad de 2.08 y 18 abanicados en 13 innings de labor. Por otro lado, batea .346/ .414/ .769 con tres cuadrangulares y 11 remolcadas en 20 turnos al bate. Si el novato mantiene ese ritmo, podría finalizar el año liderando departamentos tanto en la lomita como en el plato, algo extraordinario en el beisbol.