La temporada 2017 del aragüeño fue la campaña mas difícil de su sobresaliente carrera en las Mayores. Sus números, .249/.329/.399 con 16 vuelacercas y 60 impulsadas, reflejarían un año solido para muchos, pero para Cabrera significo una temporada terrible.

Por primera vez desde el año 2003, cuando debuto en Grandes Ligas, no finalizaba con un promedio de bateo inferior a .290. Incluso, muchos analistas comenzaron a hablar de su edad, alegando que ya los años le estaban pasando factura a “Miggy” y que no creían que pudiera volver a ser el mismo de siempre.

No obstante, muchos no tomaron en cuenta un factor muy importante que puede perfectamente explicar el bajo rendimiento de Cabrera el año pasado. En su preparación para el Clásico Mundial, se veía bastante fuerte y su swing lucia estar al 100%, tanto así que lo demostró conectando un dantesco jonrón ante Italia, evitando la eliminación de Venezuela del torneo en ese momento.

Apenas unos días mas tarde, el criollo saldría del encuentro versus República Dominicana por molestias en la espalda, posteriormente abandonando el torneo con la intención de recuperarse a tiempo para los entrenamientos primaverales.

Tal como planeado, Cabrera se incorporo a las filas de los Tigres de Detroit y jugo las primeras semanas con relativa normalidad, pero a finales del mes de Abril regresaron las dolencias en la espalda, lo que interrumpió su actuación con Detroit varias veces durante el año. El diagnostico casi siempre era “rigidez en la espalda.” Incluso cuando estaba activo, el swing de Cabrera se veía débil, incomodo, hasta se veía impaciente en el plato, quizá por el dolor que debía soportar.

A Cabrera se le conoce por jugar aunque tenga mucho dolor, algo que muchos jugadores prefieren no hacer.

Finalmente, en el mes de Septiembre las dolencias le impidieron seguir jugando, y el diagnostico esta vez fue mas severo. “Miggy” tenia dos hernias discales, mas que suficiente para una persona común y corriente tenga grandes dificultades para realizar tareas cotidianas, incluso para caminar.

Aun así, el venezolano tenia deseos de jugar los últimos juegos de la temporada 2017, pero siendo que Detroit no tenia posibilidades de avanzar a los Playoffs, lo mas recomendable era dar por terminada la campaña del toletero criollo. El hecho que Detroit tuvo un año terrible tampoco favoreció la imagen de Cabrera, pues cuando a un equipo le va mal, los primeros señalados son las estrellas.

Después de varios meses de recuperación, el maracayero comenzó a trabajar intensamente para fortalecer su cuerpo. A través de sus cuentas de redes sociales, Cabrera mostraba las exigentes rutinas de ejercicio que empleaba de cara a la temporada 2018.

Gracias a esto, Cabrera llego al Spring Training 2018 mas delgado, mas atlético, y totalmente recuperado. Aun así, muchos cuestionaban si su rendimiento también reaparecería, pero las dudas se fueron disolviendo a medida que iba avanzando el calendario.

Cabrera finalizo el mes de pretemporada con .368/.397/.596 con tres cuadrangulares, todos hacia la banda contraria, lo que es una excelente señal de lo que podría ser este 2018 para el “Triple Coronado.”

En los primeros seis encuentros de la actual temporada regular, Cabrera bateó para  .318/.400/.591 con un cuadrangular y cinco remolcadas, y se le ve mucha mas confianza que hace un año. Quizá el “Miggy” de siempre finalmente esté de vuelta.