No queda duda que ha sido el juego más igualado en la historia de las mayores

@tonyfloress

En la historia de las mayores hay cerca de 800 juegos que culminaron empatados, son resultados a los que no se les presta mucha atención, la mayoría ocurrieron en las primeras dos décadas del siglo XX, la llegada de la pelota viva hizo más dinámico el movimiento de carreras y a partir de 1935 el alumbrado eléctrico comenzó a eliminar los juegos que culminaban igualados por la llegada de la oscuridad.

El 13 de agosto de 1910 Piratas de Pittsburgh y Superbas de Brooklyn se enfrentaron en una doble cartelera, el primer encuentro lo ganó Pittsburgh 3 a 2, en 13 entradas, por lo largo del juego había que apurar el siguiente antes que el sol se ocultara.

La luz alcanzó para jugar los nueve innings, pero terminaron igualados a 8 carreras, no se podía jugar más. No pasó nada, fue un juego más y uno donde los 16 mil aficionados que lo presenciaron en el Washington Park de Brooklyn salieron algo desanimados por presenciar un juego sin definición en la pizarra.

Este juego permaneció en el tiempo sin mayor trascendencia hasta que aparecieron los novedosos programas de computación y los expertos en estadísticas se ocuparon de analizar los encuentros jugada a jugada y desde distintas ópticas y ángulos. Lo anterior mostró algo más sobre aquel segundo juego entre Pittsburgh y Brooklyn el 13 de agosto de 1910.

Los equipos además de terminar empatados a ocho carreras, también conectaron la misma cantidad de imparables, 13. Tuvieron 38 turnos al bate, empujaron 5 carreras y batearon un doble cada uno.

En el picheo, por los Piratas abrió Howie Camnitz y fue relavado por Sam Leever, mientras que por los Superbas abrió Nap Rucker y relevó Rube Dessau, pues bien, cada conjunto monticular enfrentó a 42 bateadores, permitió 8 carreras y 7 de ellas limpias. Poncharon a cinco contrarios y otorgaron 3 boletos.

Camnitz golpeó a John Hummel y Rucker le pegó la pelota a George Gibson. A la defensiva la cosa no fue distinta, si bien cada equipo realizó 27 outs, realizaron 13 asistencias y cometieron dos errores, los receptores George Gibson y Tex Edwin cometieron un pass ball cada uno.

Ahora si uno quiere meterse en profundidades se puede agregar que ambos camareros (Dots Miller y John Hummel), campocortos (Honus Wagner y Pryor McElveen) y jardineros derechos (Owen Wilson) conectaron dos hits.

Cada jugador de segunda base anotó dos carreras. Ambos receptores tuvieron cuatro turnos al bate, batearon un sencillo y realizaron una asistencia. Los antesalistas (Bobby Byrne y Ed Lennox) anotaron una carrera.

Claro que hubo diferencias como en todo juego. Cerrando el noveno inning Al Burch entró al juego como corredor emergente, por lo que Brooklyn utilizó 11 jugadores por 10 de su rival. Los Piratas realizaron un dobleplay y batearon un par de triples, los Superbas jugaron sin doble matanzas y conectaron un triple y un jonrón, además se robaron dos bases.

No queda duda que ha sido el juego más igualado en la historia de las mayores, sus particulares estadísticas igualadas lo saca por completo de los centenares de juegos que terminaron empatados pero no tan iguales, un juego que sin tener actuaciones deslumbrantes o significación importante, pero que es un juego que hizo historia.