Robin Roberts nunca ganó el premio Cy Young pero no por ello deja de tener peso en la historia que permitió establecer este galardón.

@tonyfloresbbc

En la temporada de 1952 el lanzador derecho de Filis de Filadelfia, Robin Roberts, tuvo una extraordinaria temporada, ganó 28 y perdió 7 lo que le valió obtener el premio al Jugador del Año otorgado por The Sporting News, este mismo semanario lo galardonó como el Lanzador de Año, un premio que la revista entregaba desde 1944.

Pero en la elección del Jugador Más Valioso, de ese año, el premio se lo otorgaron al jardinero de los Cachorros de Chicago Hank Sauer quien resultó el líder en jonrones y remolcadas, para los que miran con ojos sabermétricos, Sauer tuvo un WAR de 5.2 por el 8.5 de Roberts.

Esta fue la primera vez que ganaba el premio un jugador de un equipo que había terminado quinto en la clasificación. En 2010 Bill James en su libro Historical Baseball Abstract calificó esta elección como la peor de los años cincuenta.

Esta situación llevó al comisionado de las Grandes Ligas, Ford C. Frick a plantearse la posibilidad de establecer un reconocimiento para los pitchers.

En una cena con los peloteros en 1954 Frick le señaló a Robin Roberts que pronto habría un premio para lanzadores, ya que pensaba que los estos no tenían suficiente reconocimiento (SABR.com).

El 4 de noviembre de 1955 falleció en Newcomerstown, Ohio, el lanzador Cy Young, considerado para la fecha el más grande pitcher en la historia de las mayores, un argumento que se sustentaba en su impresionante marca de 511 victorias en Grandes Ligas.

Esto le dio al comisionado una fuerte razón para implementar el premio y nada mejor que en homenaje a Cy Young.

El 9 de julio de 1956 en la reunión de la Asociación de Cronistas del Beisbol (BBWAA) se estableció la creación del premio Cy Young al mejor lanzador de cada año, un solo premio para ambas ligas. La votación fue muy estrecha (14 votos por 12 en contra) ya que algunos pensaban que le restaría valor a la elección del Jugador Más Valioso.

El 21 de noviembre de 1956 el lanzador de Dodgers de Brooklyn, Donald Newcombe, resultó electo como el ganador del primer Cy Young que se otorgó en las mayores. Por coincidencia o por ironía también fue ganador del premio al Jugador Más Valioso.

Un miembro de la asociación de cronistas de cada ciudad donde había un equipo de Grandes Ligas votaba, así que el máximo fue de 16 votos hasta 1960, pasó a ser de 18 votos en 1961 y de 20 votos a partir de 1962, esto por las expansiones.

El primero de marzo de 1967 el nuevo comisionado de las mayores, William Eckert aceptó una propuesta que tenía algún tiempo sonando y que era la entrega de un premio para cada liga, algo a lo que se opuso siempre Ford Frick.

Así que en 1967 hubo un ganador en cada circuito, votaron dos cronistas por cada ciudad en cada Liga, Mike McCormick de San Francisco en la Nacional y Jim Lonborg de Boston en la Americana, resultaron los ganadores.

El sistema de votación se mantuvo hasta que en 1967 hubo un empate. Tanto Mike Cuellar de Baltimore como Denny McLain de Detroit lograron 10 votos cada uno mientras que el resto fueron tres votos para Jim Perry de Minnesota y uno para Dave McNally de Baltimore. Esto obligó a crear un nuevo formato de votación.

A partir de 1970 se otorgaron 5 puntos al primer lugar, tres el segundo y uno para el tercer puesto, no hubo más empates. Este procedimiento se mantuvo hasta 2010 cuando se decidió que cada votante colocara en la boleta hasta cinco nombres y la puntuación es a partir de entonces 7 puntos al primero, 4 al segundo, 3 al tercer lugar, 2 al cuarto y uno para el último puesto.

De todo esto llama la atención lo siguiente: Robin Roberts, quien terminó segundo en la votación por el Más Valioso luego de su gran temporada en 1952 y que fue lo que desencadenó todo lo referente a una premiación para el mejor lanzador de cada año.

Además fue el lanzador más consistente por las siguientes tres temporadas y que se mantuvo entre los 10 primeros en la elección al Más Valioso, que se retiró en 1966 y entró al salón de la Fama en 1979, nunca obtuvo un simple voto para el Premio Cy Young en toda su carrera.

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